Cumplir un horario o tener TU horario, ¿cuál es la mejor opción para los emprendedores?

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Para nosotros el horario es uno de los principales motivos para decidir el emprendimiento. Muchas veces se debe al descontento con la situación laboral, la relación con el jefe, el exceso de horas extra (sin importar si son mejor remuneradas). Y es que el horario puede resultar contraproducente en muchos aspectos profesionales, en especial en ambientes de alto riesgo.

No hay trabajos más importantes que otros, pero los emprendedores tenemos que aprender a valorar y a balancear el tiempo de trabajo y el tiempo de esparcimiento. Y aplicar esas mismas reglas hacia nuestros socios, colaboradores, aliados comerciales y demás.

Cuando uno decide emprender, buena parte viene con la mentalidad de “es mi tiempo, si lo voy a invertir en hacer algo para alguien que no me lo agradecerá, mejor lo hago para mi”. Lo cuál es una mentalidad positiva y negativa al mismo tiempo.

  • Es positiva porque te llevó al mundo del emprendimiento y a tomar decisiones importantes.
  • Es negativa porque estás pensando en tu tiempo como una totalidad que dedicarás al trabajo.

 

¿Tengo que cumplir con un horario, entonces?

La respuesta es sencilla: No.

Muchos estudios han demostrado que los empleados que trabajan más horas no son necesariamente lo más productivos.

Imagínate por ejemplo que vas a correr un maratón (42 kilómetros). La lógica matemática simple dicta que si corres medio maratón (21 kilómetros) en dos horas, el maratón completo deberás completarlo en cuatro horas. Lo cual es una mentira pues debes contar la fatiga, la deshidratación, los cambios de clima, las lesiones.

Con tus jornadas laborales sucede lo mismo: no rendirás las primeras horas tan bien como cuando ya llevas tres o cuatro.

 

Opto por la libertad completa

La libertad es un término subjetivo.

Quienes toman la decisión de emprender derivadas de una mala experiencia con las jornadas laborales suelen tener la idea errónea de que “tendrán horario de jefe”. Es decir: llegar tarde e irse temprano por juntas o cualquier otro compromiso.

 

La disciplina es la clave

Algo que te puede funcionar para no caer en ninguno de los dos extremos es saber que tienes que cumplir con cierta cantidad de horas que dedicas a tu empresa. Al final, es tu patrimonio. Establece un número de horas, supongamos 40 a la semana, y adminístralas en función de tus actividades. Por ejemplo: si el lunes trabajaste de 9 a 14 y regresaste de 16 a 19, ya llevas 8 horas. Pero si el martes, aunado a esto tuviste que salir a una cena de negocios sacrificar tu hora de comer, la cantidad de horas invertidas aumenta. Así pues te puedes recompensar saliendo temprano el viernes, o llegando más tarde el jueves, de ti depende cómo administrar tus tiempos.

 

Nunca pierdas los objetivos

Pero también es muy claro que los objetivos nunca deben perderse. Establece fechas límite para conseguir ciertos objetivos. Si ves que la fecha límite se acerca y no lo has logrado, tendrás que meterle turbo, y si esto te sucede constantemente es momento de considerar aumentar las horas laboradas, encontrar ayuda o evaluar tus procesos.

¿Crees que hay otras maneras de aprovechar el tiempo como emprendedor?