Si todo urge, a tu empresa le urge aprender a priorizar

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El día a día de un emprendedor es mucho más agitado que el del resto de las personas. En especial en los primeros momentos de funcionamiento del negocio, pues la falta de capital o la falta de experiencia nos mete en camisa de once varas con la cantidad de pendientes que tenemos que atender.

La jornada laboral de un emprendedor al frente de su negocio puede incluir tareas muy diversas: junta con cliente, elaboración de presupuestos, pago de proveedores, pago de servicios, depósito de nómina, trámites bancarios, sesión de mentoring, brainstorming, feedback, cuestiones legales, cita con el contador, y hasta un partido de tenis con un cliente potencial.

Pero ¿cuál de todas esas prioridades es la que debe ser atendida primero?

Ahí depende de cada empresa y del momento de consolidación en el que te encuentres.

No es sencillo.

Priorizar es un proceso con muchas ventajas:

  • Nos permite mejor gestión de nuestro tiempo laboral
  • Nos ayuda a conocer los puntos flacos y cuellos de botella en nuestros procesos productivos
  • Ayuda a evitar el estrés por sobrecarga
  • Nos permite enfocarnos en solucionar una tarea a la vez

Sin embargo, es importante saber que poner una tarea antes de las demás es también descartar. Por ello muchas veces hay que hacernos las siguientes preguntas ante la hoja de papel:

  • ¿Cuál es el beneficio de cada tarea?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de no realizarla?
  • ¿Qué tareas son más urgentes y cuáles pueden esperar?

Pongamos un ejemplo práctico de ejemplo, sabemos que no es tan fácil, pero supongamos que en tu día tienes que: llamar a alguien para que venga a limpiar la oficina la próxima semana, pagar la nómina el mero día de la quincena y terminar de redactar el contrato con un cliente que lo quiere para dentro de dos días. Aquí es donde entran las preguntas. Según las respuestas, te señalaremos  en negritas la tarea que debe ser prioritaria.

  • ¿Cuál es el beneficio?
    • Tener una oficina limpia para trabajar.
    • Que mis colaboradores verán frutos de su trabajo y seguirán con el buen trabajo.
    • Tener mayor flujo de efectivo en la empresa.

 

  • ¿Cuáles son las consecuencias de no realizarla?
    • Oficina sucia.
    • Descontento, falta de motivación, renuncias.
    • Podría perder al cliente y eso me quitaría una oportunidad de crecimiento.

 

  • ¿Cuál es la más urgente?
    • La limpieza es para la próxima semana.
    • La nómina es para hoy.
    • El contrato es dentro de tres días.

Con estas simples preguntas hemos resuelto el siguiente orden de prioridades:

  1. Pagar la nómina
  2. Terminar de redactar el contrato
  3. Llamar a alguien para que limpie la oficina.

Sabemos que no es tan fácil, pero con práctica te convertirás en un profesional.

¿Cómo priorizas tus actividades? ¿Qué haces en tu día a día como emprendedor para mejorar tu flujo de trabajo?