Lecciones de emprendimiento de Shark Tank

Shark Tank es uno de los programas que más despierta el espíritu emprendedor de la audiencia. Ya sea porque en realidad es un emprendedor, o por la envidia que resulta de saber que alguien con una gran idea consiguió un socio comercial que le compró el 30% de su empresa por una cifra millonaria, o por la forma en la que crea una sensación de emoción y el gran trabajo de edición en el que todo fluye con gran versatilidad.

Todo se conjuga para que Shark Tank sea un programa en el que muchos emprendedores pueden aprender. Y no sólo a emprender, también a materializar, capitalizar y negociar.

Nosotros encontramos lecciones muy valiosas y queremos compartirlas contigo.

1. Emprender es más que sólo la idea

Una idea la puede tener todo el mundo, pero un emprendimiento es más que decir “quiero hacer un Uber de comida”. Emprender es darle forma, proyectarlo, concretarlo, mejorarlo. Es un proceso que no termina en contar una idea.

En Shark Tank muchas personas llegan con proyectos que ni siquiera están terminados e intentan vender su idea, su experiencia y nada más.

En distintos momentos, esto puede funcionar. Muchos emprendedores inician haciendo “pitches familiares”, sin embargo, cuando ya estás en un nivel en el que necesitas conseguir inversión adicional, es importante llevar el proyecto lo más concreto posible. Aún si no tienes ventas.

 

2. El conocimiento es tan importante como tu capital

En varios casos, los emprendedores no llegan buscando un capital monetario porque saben que el conocimiento que alguno de los empresarios frente a ellos puede aportar es capaz de catapultar el crecimiento de la empresa de una forma que no se imaginan.

Existe el caso de una empresa en la que uno de los “tiburones” ofreció la misma cantidad que el otro, pero el argumento que hizo la decisión fue “pero yo conozco el mercado, he desarrollado productos en ese rubro”.

Piénsalo de manera simple:

· El tiempo es dinero.

· Un consejo te puede ahorrar años de trabajo.

· Resultado: Un buen consejo te ahorrará dinero.

 

3. Un buen producto se vende solo, pero también hay que saber venderlo

¿De qué te sirve tener un invento que solucionará la vida de los campesinos si no sabes cómo conectarte con ellos y te la vives encerrado en tu laboratorio de desarrollo? ¿de qué sirve tener una idea brillante si no sabes comunicarla?

Es importante desarrollar habilidades de comunicación interpersonal y empresarial, entender el valor del tiempo y la economía de palabras. Recuerda lo que dijimos anteriormente: el tiempo es dinero.

Y ahora, sólo para inspirarte, queremos dejarte el pitch del Tee Pee Three. Tal vez uno de los momentos más emotivos e inspiradores de Shark Tank, en el cual un emprendedor que entiende el valor del campo y respeta el trabajo de los campesinos sabe qué se necesita para crecer.