Razones equivocadas para emprender

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En el HUB IYEM nos encanta alentar el emprendimiento y poner a tu alcance todas las herramientas para que logres hacer realidad ese proyecto que siempre habías tenido en la cabeza, pero por una u otra no habías tenido la oportunidad de dedicarle el tiempo suficiente.

Cada día recibimos a un gran número de emprendedores en busca de orientación, de un espacio, de mentoring o simplemente de un punto de vista ajeno.

¡Y nos encanta!

Pero también existen algunas razones equivocadas para emprender, en serio, no emprendas si estás en alguna de estas situaciones, o tal vez sí, pero de una vez te advertimos que no pueden ser tu única motivación.

 

No emprendas si te quieres hacer rico de la noche a la mañana

En revistas como Forbes y blogs de empresarios, encontrarás muchos casos de éxito que parece que se gestaron de la noche a la mañana. Es cierto que el dueño de una empresa se lleva una muy buena parte de los beneficios de la empresa, pero ¿cuál es el 75% de cero?

Tu negocio necesita ser rentable y, posiblemente, llegue el momento en el que vivas enteramente de él, pero en realidad de ahí a hacerte millonario de la noche a la mañana sí hay un buen trecho.

El dinero no puede ser tu única preocupación, si te estresas por sumar ceros y no por hacer bien lo que tienes qué hacer, estás perdido.

 

No emprendas si buscas la fama

No todos los emprendedores pueden capitalizar tan bien su imagen como la de Richard Branson. De hecho, muchos de ellos están tras bambalinas, haciendo lo que les gusta y lo que saben hacer. No huyen de los reflectores, pero no los buscan.

El problema de querer emprender buscando la fama es que te preocuparás más por tu marca personal que por la de tu negocio. Puede darse el caso en el que tú seas tu emprendimiento, y eso está maravilloso, pero si quieres la fama necesitas equilibrar tus horas en el escritorio, con tus horas bajo los reflectores.

 

No emprendas por tener vacaciones cuando quieras

En buena parte los empresarios son los dueños de su tiempo, pero necesitas esforzarte, priorizar y trabajar.

Tu empresa no es una máquina de dinero perpetuo, necesita combustible y ese combustible son tus ideas. Imagínate que tienes un jet privado (que ojalá lo tengas) y quieres darle la vuelta al mundo. Necesitas, mínimo, trabajar lo suficiente para que el jet tenga queroseno suficiente para darle la vuelta al mundo. Y así, regresarías tablas. Si quieres vacaciones necesitas generar un excedente y una inercia en la empresa.

 

No emprendas por “quedaR bién”

Un empresario que quiere quedar bien con todos y no desea tomar un riesgo, está en graves problemas.

Necesitas recordar que emprender fue una decisión, que no fue fácil y que nada en esta vida lo es. Si necesitas dejar ir a un cliente que ya no resultaba rentable, hazlo. Si necesitas que se vaya un colaborador, hazlo. Si necesitas rehacer tus procesos de la noche a la mañana, hazlo, pero nunca dejes que un agente externo te distraiga de tu objetivo.

 

No emprendas por moda

Sabemos que hablar sobre emprendimiento te motiva y te desea hacer las cosas ya. La idea puede ser un trabajo de un rato, la reunión de capital puede ser trabajo de meses, la construcción de la empresa de años… y luego cuando descubras que emprendiste en algo sólo porque viste que los demás lo hacían y que lo tuyo era dedicarte a otra cosa, trabajarás de mala gana, o no te preocupará aumentar la rentabilidad del negocio.

Emprende porque quieres hacerlo, no por un agente externo. En el HUB tenemos muchos casos de éxito que estamos seguros pueden orientarte.