Dejar tu trabajo para emprender, todo lo que tienes que saber

emprender.jpg

En el trabajo del día a día pasan muchas cosas por tu mente: el estrés, el cansancio, a veces el hastío, el no sentir que tu vida tiene un rumbo determinado. Preguntas como ¿por qué sigo trabajando para alguien en lugar de trabajar para mí? O hasta cuestionamientos a largo plazo mucho más profundos como ¿es esto lo que en realidad le quiero dejar a mis hijos?

Te tenemos una noticia: todo esto es más normal de lo que crees. Pero que sea normal no significa que sea común y, si lo pasamos a términos de ponerlo en práctica, que sea común no significa que sea corriente.

Lo primero

Tienes que sentarte y analizar tus ideas con calma, ¿estás realmente emprendiendo o estás haciendo un berrinche porque te peleaste con tu jefe? Eso significa estrés y no es un estrés sano. Está relacionado con la idea de perder el equilibrio.

Muchas veces el trabajo no te gusta y decides dejarlo. Y hay muchas razones:

  • No disfrutas lo que haces
  • No puedes crecer
  • La atmósfera es tóxica
  • No se valora tu trabajo, o estás ocupado en cosas innecesarias
  • Más allá de tu realización, sólo estás pensando en que sirve para pagar las cuentas

Emprender te da herramientas, pero necesitas saber desarrollarlas.

 

Necesitas encontrar tu idea de negocio

No puedes emprender sin una idea clara. El emprendimiento es una forma de realizarte, pero también tienes que entender tus objetivos, habilidades y capacidades. Imagínate esto: si emprendes poniendo un puesto de tacos, pero no te apasiona el mundo de los tacos, ni de la comida, ni del negocio restaurantero, ni de los servicios, sólo habrás puesto una taquería mediocre y sin ángel más.

Pero, por el contrario, si lo que de verdad te interesa y apasiona es el trabajo con las materias primas, la cocción y la elaboración de salsas, pero no su servicio, ¿habías pensado que podrías darle más valor a tu idea si trabajas en el negocio de insumos para restaurantes?

 

Todo es un proceso

Realiza, aunque sea, a nivel mental, el análisis de la idea según las necesidades de las personas. Descubre sus inquietudes y sé bastante honesto a la hora de delimitar los perfiles.

Una buena perspectiva de tu consumidor te dará la pauta con la que podrás comenzar a desarrollar tu idea para darle vida a tu emprendimiento.

 

No te desesperes

No todo saldrá a la primera como tú te lo imaginas. A veces el camino del emprendimiento puede ser complicado, lo importante es no rendirse.