Slack, mejor ‘startup’ de 2016

Silicon Valley se esfuerza por hacer las cosas como el resto del mundo, pero no siempre le sale. Intentan hacer una gala para consagrar lo mejor del sector y para ello toman un espacio noble, como es la Ópera de San Francisco, edificio señorial enclavado entre el deslumbrante ayuntamiento, el ballet y la filarmónica. Cuando comienzan a llegar nominados, invitados y demás protagonistas de esta pujante industria, todo se desmorona al ver el atuendo. Aunque hubo que asistió de etiqueta, abundaron los chalecos de plumas, las zapatillas de deporte y el atuendo deportivo. Más que una gala, parecía un grupo de excursionistas listos para hacer senderismo.

Fuera de Silicon Valley, donde la productividad es una religión, y maximizarla un credo, nunca se premiaría una aplicación que sirve para trabajar. La décima edición de los Crunchies, que organiza TechCrunch, tuvo a Slack como ganadora en la categoría de mejor startup. El sustituto del correo electrónico se llevó los laureles. La mejor aplicación, premio que entregó una, desde hace más de un año desaparecida, Marissa Mayer, CEO de Yahoo!, fue para Pokémon GO, el juego que desveló las bondades de la realidad aumentada.

Snap fue la única que recibió dos premios. Como mejor hardware, con SpectaclesY como mejor vídeo promocional, con el que hicieron para enseñar las posibilidades de las gafas. A punto de salir a bolsa y como bandera del movimiento tecnológico de Los Ángeles, nadie fue a recogerlo.

El único latino en toda la gala fue Martín Varsavsky. Quedó finalista con Prelude, su empresa de reproducción, en la categoría de nuevas startups. El ganador fue Otto, el camión sin conductor propiedad de Uber.

Lo bueno de que Silicon Valley haga las cosas a su manera es que también son capaces de hablar alto en contra de lo que consideran una amenaza. Trump fue la referencia constante en los discursos. Kirsten Green, que fue la inversora de capital riesgo del año, defendió la diversidad como un valor que enriquece al sector tecnológico: “Nos hace más fuertes. Tenemos que ser un ejemplo de comunidad y de pensamiento progresista”. Ellen Pao, líder femenina, llamó a la unidad: “Este presidente no puede saltarse las normas. Ni ignorar las noticias, ni a las comunidades. Tenemos que trabajar unidos”.

Jeff Lawson, galardonado como fundador del año por Twilio, la salida a bolsa más exitosa de 2016, fue más allá: “Tenemos que saber bien quién es el enemigo. No lo son otros americanos, sino los que se benefician de la fractura. Nosotros hemos demostrado que tenemos poder para conectar en lugar de dividir”.

A las 10 de la noche no quedaba nadie en los aledaños del edificio. El martes hay que madrugar para, como dicen por aquí, volver a cambiar el mundo. Otra vez.

Nota completa en: http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2017/02/07/actualidad/1486462383_388842.html